Molotov incendió Razzmatazz y Barcelona terminó con la garganta hecha polvo

NEWS

7/15/20263 min leer

El lunes 13 de julio, la Sala Razzmatazz 1 de Barcelona se convirtió en una olla a presión. Molotov, los mexicanos que llevan treinta años sin pedir perdón a nadie, aterrizaron en la ciudad condal dentro de su gira europea 2026, y lo hicieron compartiendo cartel con Mala Rodríguez, la reina indiscutible del rap en castellano. Sobre el papel, la combinación sonaba a experimento arriesgado. Sobre el escenario, fue la hostia de noche.

La sala, con el cambio de recinto de última hora a Razzmatazz 1 (los organizadores avisaron con tiempo y nadie se quedó fuera de la fiesta), abrió puertas a las 18:30 y ya se notaba en el ambiente que esto iba a petarlo. Mala Rodríguez salió primero y calentó motores con esa lírica afilada, calle pura, que convirtió temas como "Tengo un trato" en un puñetazo de actitud. El público, mezcla de rockeros de toda la vida y gente más joven que se acercaba por primera vez a este cruce de estilos, respondió con ganas. No hubo distancia entre géneros: hubo conexión, y eso ya dice mucho de lo bien pensado que estaba el cartel.

Pero vayamos a lo que todo el mundo esperaba: Molotov. Y aquí hay que parar un momento, porque si has seguido la actualidad de la banda sabrás que esta gira no ha sido una gira cualquiera. Tito Fuentes, guitarrista y voz histórica del grupo, sigue de baja temporal por motivos de salud, un parón que él mismo anunció con esa honestidad brutal que le caracteriza. En su lugar, empuñando la guitarra en Barcelona, estuvo Álvaro Contreras Korenyi, conocido en el mundillo del rock como "El Alemán", guitarrista de Beta y viejo conocido de la casa Molotov, que ya había pisado el escenario con ellos en shows sueltos antes de asumir el rol de forma más continuada en esta gira europea. Lo suyo no fue un simple parche de emergencia: tocó con una madurez que sorprendió a más de uno, metiéndose los riffs más icónicos del repertorio en la piel como si llevara toda la vida ahí.

Junto a él, el núcleo duro de siempre: Micky Huidobro al bajo y voz, Paco Ayala repartiendo bajo y coros con esa energía inagotable, y Randy Ebright detrás de la batería, marcando el pulso implacable que ha hecho de Molotov una máquina de directo. La banda salió sin rodeos, directa al grano, y desde el primer tema dejó claro que la ausencia de Tito no iba a bajar ni un grado la temperatura de la sal

"Gimme tha Power" sonó pronto y el Razzmatazz entero se vino abajo. Manos arriba, pogo desde las primeras filas hasta el fondo, y ese subidón colectivo que solo un himno generacional como ese es capaz de generar. Le siguieron clásicos como "Frijolero" y "Voto Latino", con el público coreando cada verso, cada insulto, cada ironía social que Molotov lleva tres décadas lanzando sin filtro. La banda no ha perdido ni un gramo de mala leche ni de humor negro, y eso, tío, se agradece en los tiempos que corren.

El sonido de Razzmatazz, siempre exigente por lo compacto de la sala, funcionó a las mil maravillas. Se sintió cada golpe de batería en el pecho y las guitarras de El Alemán llegaron nítidas, sin perder ni un ápice de esa aspereza tan característica del grupo. Hubo también hueco para temas más recientes, mezclados con la ironía habitual de la banda al presentar canciones, generando esas carcajadas colectivas que solo Molotov consigue en medio de un concierto de rock

Sobre el escenario, Micky y Paco se repartieron buena parte del peso vocal, dialogando entre ellos como llevan haciendo desde los noventa, mientras Randy aportaba esa base rítmica brutal que convierte cualquier canción en una avalancha. La conexión entre banda y público fue total: no hubo un solo momento muerto, ni una sola canción que sonara a trámite. Esto fue una banda veterana demostrando que treinta años de carretera no han hecho más que afilarles el instinto.

Cuando llegó el final, con "Voto Latino" o "Puto" resonando entre gritos, la gente salió de Razzmatazz empapada en sudor y con la sensación de haber sido testigo de algo especial: una banda que, a pesar de los cambios de formación y de los baches personales de sus miembros, sigue siendo capaz de hacer flipar a cualquiera que se acerque a verla en directo. Barcelona, una vez más, se rindió a los mexicanos. Y Molotov, con o sin Tito sobre el escenario, sigue demostrando que su energía es imparable.

🎤 Artista: Molotov + Mala Rodríguez

📅 Fecha: 13 de julio de 2026

📍 Sala: Razzmatazz 1, Barcelona (C. dels Almogàvers, 122)

🎫 Tickets: entradas gestionadas a través de Ticket / deputamadreclub.eu